My Ocean

domingo 2 de noviembre de 2008

Y yo simplemente te vi...

Le dije que no. Una, dos veces.
Ésta por miedo a ser interrumpidos en cualquier momento, ni siquiera lo intento, su límite fue mi cintura, de ahí hacia abajo territorio prohibido que quizá una mano rebelde rozó en un momento inevitable. Fue dulce. Mi mente se rehusa con terquedad a dejar ir, aunque sea por un instante el recuerdo de su tibio cuerpo envolviendome. Me besó con ternura un par de veces, con frenética pasión muchas más. Son besos cálidos, medidas justas que me despiertan el deseo de mucho más, justo ésta vez, que no podía pasar nada, que estaba a su merced, que como muchas veces me pidió, me iba a dejar llevar. Me pide con sutileza que me quede, me invita en realidad, no insiste cuando me niego, yo sé que no promete nada por que tiene miedo y le doy espacio. Si así estoy bien. Si, estoy bien... pero quiero más.

4 ppl can handle me:

B dijo...

Me encantó esta entrada, y me encantó también que me contaras un poco de tu historia en mi blog, como para que no me sienta tan mal por estar al descubierto...

Besotesssssss

Pablo dijo...

muy lindo

al margen, gracias por pasarte por ignomania!

saludos!

Xaj dijo...

Que lindo viaje, ese, sin pasaje de vuelta y con las llaves en el piso, al lado de los lienzos.

Un placer, de ver tu placer.

Flo dijo...

Solo pasaba ... y de reojo vi este post. Y lo volvi a mirar.

No puedo creer cuanto me identifico con cada una de las lineas. Me da escalofrio. Y muchas ganas de compartir el hermoso pensamiento que me evoca...